Viajes a Barrancas del Cobre Premium

Existen muchas formas de conocer una ciudad y una de ellas es a través de su historia.

Esta vez, para conocer Chihuahua, trazamos una ruta de acuerdo con algunos episodios

protagonizados por don Luis Terrazas, uno de sus personajes más emblemáticos.

"Yo no soy de Chihuahua… Chihuahua es mío”, solía decir el prominente político, militar y empresario Luis Terraza (1829-1923), uno de los personajes más importantes en la historia del estado grande de México, aludiendo a la enorme extensión territorial que llegó a poseer. Con más de 2 millones de hectáreas –según se especula-, no hubo en todo el país un latifundista más poderoso que él. Se decía, también, que la cantidad de vacas que tenía era mayor al número de durmientes del ferrocarril que había de la Ciudad de México a Ciudad Juárez.

Cierto o no, Chihuahua sería otro, muy distinto, de no haber contado con la figura de este hombre que, de tan poderoso, definió el rumbo del estado con sus acciones más trascendentes resulta casi indispensable para entender al Chihuahua actual. Visto desde la perspectiva del turismo histórico, el personaje, con todos su claroscuros, destaca entre los más atractivos, para trazar una ruta siguiendo sus pasos.

Su relación con Juárez

En septiembre de 1860, José Luis Gonzaga Jesús Daniel Terrazas Fuentes fue nombrado gobernador del estado por primera vez. Desde esa posición aplicó las Leyes de Reforma y llevó a cabo la desamortización de los bienes del clero. Sin embargo entró en conflicto con la Federación al no respetar la ley que prohibía a los gobernadores vender dichas propiedades. Esto provoco el descontento del presidente Benito Juárez hasta 1864, cuando el Benemérito llegó a Chihuahua huyendo de los franceses para establecer su gobierno de manera provisional. Fue entonces cuando Terrazas limó asperezas con el oaxaqueño, no sólo protegiéndolo, sino ofreciéndole apoyo para combatir al invasor. El 25 de marzo de de 1866, bajo el cargo de jefe de brigada, Luis Terrazas se cubrió de gloria al tomar por las armas la capital del estado a las tropas del imperio. Así, contribuyó a que Juárez pudiera regresar a la Ciudad de México a consumar la restauración de la República , tras mandar fusilar a Maximiliano de Habsburgo.

 

Desde 1972, lo que fue el Palacio Nacional de México, entre 1864 y 1866, tiene sus puertas abiertas al público bajo el nombre de Museo de la Lealtad Republicana-Casa de Juárez. El recinto que da a conocer algo de lo que fue el periodo de invasión francesa, recreando la época mediante la exhibición de mobiliario y objetos domésticos, laborales, comerciales, agrícolas y bélicos que se utilizan en estos tiempos.

La persecución apache

Luis Terrazas tenía apenas dos años de nacido cuando Chihuahua inició una guerra contra los apaches, en 1831. Casi medio siglo después, en un golpe definitivo a las tribus, al ordenar un ataque conocido como la batalla de tres castillos que representa la derrota definitiva de los nativos.

La explicación por la que en chihuahua prácticamente no se dio el mestizaje está en una de las facetas de las que menos se habla del también llamado conquistador del desierto: Durante muchos años se dedicó a cazar apaches hasta terminar con ellos. Por eso resulta irónico que sea  una ex hacienda, en algún momento de su propiedad la que hoy albergue  a la plaza de la cultura apache, un museo creado para dar a conocer la historia de estas tribus, ubicado en el municipio el Sauz, a 60 kilómetros de Chihuahua capital.

Pero quien desde conocer un poco más sobre esta cultura, no solo debe visitar este museo, en la Ex Hacienda de el Sauz, sino hacer un recorrido en la Cueva de las Monas, en donde se puede apreciar pinturas rupestres  de diferentes épocas, algunas de ellas con más de 2 mil años de antigüedad. También debería incluir en la ruta la ex hacienda san José del torreón, en la Colonia Ocampo, al igual que la quinta carolina , otras de las 46 haciendas, según se dice, llego a poseer Luis Terrazas. “quien quiera conocer la historia de los apaches debe visitar las haciendas , que, a excepción de la quinta carolina , utilizada para descanso, fueron creadas específicamente para las correrías… es decir, para la persecución de los apaches”, me dice el guía de Copper Canyon Expeditions, cesar castellanos.

El general en su casona

A finales de 19888, rondando los 60 años de edad, Luis Terrazas ordeno la construcción de una casa que sirviera como punto de encuentro entre hermanos, primos, tíos… un lugar idóneo para celebrar matrimonios, cumpleaños, navidades y cualquier otra festividad.

Para ello solicito los servicios del ingeniero Pedro Ignacio Irigoyen, a quien ya había confiado la construcción de otras casas y varios edificios de la ciudad, como el palacio de gobierno, en el centro de la ciudad, donde habían sido aprendidos los insurgentes, en 1811. El 30 de julio de ese mismo año, en el patio de lo que después se convertido en el Palacio de Gobierno, fue fusilado el padre de la patria, Miguel Hidalgo y Costilla.

La casona fue inaugurada en enero de 1893, con la boda de amada terrazas, hija menor de don Luis. Hoy tras haber sido  escenario de innumerables episodios  de gran peso histórico, el recinto  es conocido como La casona del general, y funge como restaurante, representando una de las más destacadas propuestas gastronómicas del estado. De su menú destacan las carnitas de atún, el corazón de filete a la mostaza (en general, todos los cortes) y el postre delicia de elote al sotol.

Mención aparte merecen los vinos de la casa , que desde hace apenas cinco años  han resultado toda una revelación, logrando posicionar al estado entre los cinco principales productores de vitivinícolas del país. Muestra de ello son los reconocimientos internacionales, como las medallas de oro y plata que obtuvieron en 2015 los vinos hacienda de encinillas y casona (cosecha 2012 en ambos casos), respectivamente, en el challenge international du vino, uno de los concursos más importantes en el ramo, se realiza cada año en Bourg, Francia.

Por la calidad de sus vinos y platillos, la elegancia del edificio y el legado histórico que emana de sus paredes, no se puede ir de visita a Chihuahua sin comer en la casona del general.

Perseguido por Villa

Por octava vez en su vida, Luis Terrazas llego a ocupar el cargo de gobernador en 1903, a los 74 años. La riqueza acumulada para entonces en sus múltiples negocios (agrícolas, ganaderos, bancarios, mineros y textiles, entre otros) se distribuía solo en algunas cuantas familias allegadas a él. De acuerdo con el historiador Friedich Katz esta fue una de las razones  por la que los trabajadores agrícolas del norte tuvieron tanta participación en la revolución, que estallaría poco después.

Por ello fue uno de los principales enemigos de francisco villa, quien hizo huir, primero a Aguascalientes y después a Estados Unidos. Villa saqueo y confisco muchas de sus propiedades (entre ellas la casona), obligándolo a permanecer en el exilio hasta 1920.

A principios de 1914, siendo gobernador de Chihuahua, Villa mando a remodelar y ampliar la casa donde vivió hasta el 20 de junio de 1993, el día que Álvaro Obregón lo mando matar. Curiosamente, falleció apenas un mes después que su archienemigo Luis Terrazas, el día que cumplía 94 años.

Muerto Villa la viuda decidió vivir solo en una parte de la casa y destinar algunas habitaciones a la exposición de objetos personales del general, creando así lo que ella misma llamo el museo división del norte. Hoy el inmueble  pertenece a la Secretaria de la Defensa Nacional y sigue operando como museo, aunque con otro nombre desde 1982: Museo Histórico de la Revolución, ahí el visitante tiene oportunidad de conocer algunos inmuebles, armas y, muchos más objetos que pertenecieron a la leyenda revolucionaria, además del Dodge brothers modelo 1922, donde fue acribillado en parral.